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Junior y América se fueron en tablas en la primera final de la Liga Águila

Junior y América empataron este domingo, en el primer juego de la final de la Liga Águila, en un partido donde los rojiblancos no pudieron definir el encuentro a su favor a pesar de haber iniciado dominante y que dejó todo para el duelo de vuelta, en la ‘noche de las velitas’, en Cali.

Lo presenciado en las tribunas es tal vez el acto más cercano a lo inenarrable en la historia del estadio Metropolitano. El color, la pasión y el fervor de la hinchada se combinó en una enorme explosión rojiblanca en las gradas. Los diablos rojos del América eran quienes experimentaban un infierno que escapó de su imaginación.

De un lado, un enorme tifo se expandió por la tribunas, donde se leía ‘Vamos por la 10’, al tiempo que arcos de papel blanco llovían como en una nevada desde occidental. Tras el la entonación de los himnos, una explosión de humo en los tonos de la camiseta se extendió por la cancha.

Fue el marco más bonito que alguna vez la hinchada le haya pintado a su equipo. La emoción que se trasladó desde la grada a las intenciones de los jugadores, que se mostraron activos desde bien temprano. Querían corresponder con un gol el apoyo expresado por un estadio completamente lleno.

En solo 2 minutos, Junior estuvo cerca de abrir el marcador. El equipo rojiblanco arrancó como una verdadera tromba sobre el arco caleño, Luis Sandoval pescó un rebote obsequiado por el portero Neto Volpi, pero su tiro se fue desviado por un costado.

Màs adelante, Luis ‘Cariaco’ González avanzó un par de metros con la pelota y al ver que tenía espacio, sacó un derechazo potente que se encontró con las manos de Volpi, quien pronto se estaba dando cuenta de los bríos del equipo de casa.

Para cerrar su buen inicio de acciones, el meta brasileño alcanzó a evacuar un cabezazo de Edwuin Cetré, tras pelota levantada por Teófilo Gutiérrez, para conjurar el peligro. Todo esto vivido solo en 4 minutos de acciones.

De allí en más, América se comenzó a ubicar bien en el terreno. Junior supo leer a su rival por momentos, pero falló en la puntada final en el momento de abrir el marcador.

De otro lado, para la anécdota, Teófilo Gutiérrez protagonizó sobre los 32 minutos la primera jugada revisada por el VAR en la Liga Águila, luego de anotar gol en fuera de lugar y que la acción fuera ratificada por el video.

A los 34 minutos la visita tuvo su acción más clara, en una jugada de tiro libre ejecutada por Rafael Carrascal, la cual hizo lucir a Sebastián Viera, quien voló a su poste izquierdo para conjurar el peligro con un puñetazo.

El pitazo final del primer tiempo de la final dejó las cosas en tablas. Julio Comesaña analizó al pie de la raya jugada jugada y debería tomar las correcciones del caso. Era fundamental hacer diferencia en el partido de ida y solo quedaban 45 minutos para lograrlo.

Aunque el juego reinició sin novedades, tras quince minutos, a los 60 de partido, Comesaña se llenó de argumentos y sacó del campo a Sandoval para darle paso a Daniel Moreno con toda su velocidad, a ver si así se podía lograr destrabar el marcador.

Tras 14 minutos sin mayores resultados a los 74 de juego Comesaña se la jugó con la segunda variante. Mandó al terreno a Freddy Hinestroza, en lugar de ‘Cariaco’ González, quien no tuvo su noche más clara.

Los cambios no dieron ningún efecto. Los minutos finales fueron más pelotazos y empujones para los de casa, y al final el equipo se le notó su frustración. El silbatazo del juez indicó que los primeros 90 minutos terminaron 0-0.

Ahora, en poco menos de una semana, se conocerá el campeón cuando Junior visite al América de Cali, en el Pascual Guerrero, el próximo 7 de diciembre, desde las 5:00 de la tarde. Ese día, el ganador, será el campeón.