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Interlagos 2004: la última victoria de Juan Pablo Montoya con Williams

Montoya brilló en Williams. Foto: Facebook Williams Martini Racing.

Este camino empezó el 22 de diciembre de 1997, fecha en la que la escudería Williams emitió un comunicado muy particular, que fue el regalo de navidad para Montoya: el colombiano, que batalló frente a Soheil Ayari, Nicolas Minassian y Max Wilson, se ganó el derecho a ser el piloto de pruebas del equipo británico. Esos días fueron muy duras, pues las jornadas eran extensas y la pista de Barcelona resulta un reto, que el bogotano resolvió de manera sensacional. También el desempeño de Juan Pablo resultó tan brillante, que superó a los pilotos titulares del equipo Benetton.

En el año 1999, Montoya ganó la serie CART, donde sorprendió a propios y extraños e incluso dejó pinceladas de su talento, que hoy en día son recordadas: la pole que consiguió en Detroit y la victoria en Long Beach, solo por citar dos ejemplos. Sin embargo, la siguiente temporada no fue tan buena, pero dejó una victoria muy especial en las 500 millas de Indianápolis o Indy 500.

Montoya (derecha) y Castroneves (izquierda) corrieron en varios circuitos de Europa y Estados Unidos. También tienen una relación muy amigable. Foto: Facebook Juan Pablo Montoya.

Para el año 2000, en Fórmula 1, con el anuncio de Button a la escudería Benetton, había un asiento disponible en Williams, que debía ser ocupado para el 2001. Muchos candidatos sonaron, pero el equipo británico deseaba llevar a Juan Pablo, que era el piloto de pruebas, demostró resultados exitosos en Europa y en Estados Unidos era el más popular en su disciplina.

Ante la posibilidad de tener a Montoya como compañero, Ralf Schumacher, piloto de la escudería Williams, opinó: “Tengo el sentimiento de que la ida de Button a Benetton no es algo positivo. Es una lástima separar a un equipo y poner a Montoya en el carro… No hay quien pueda asegurarme su rendimiento y pienso que se ha debido dejar la misma alineación de pilotos que teníamos… Para Montoya no será tan fácil el paso a la F1 como lo fue de la Fórmula 3.000 a los carros de CART. No puedo ver a Montoya llegando al Mundial a ganar de entrada, pero tampoco puedo excluir esa posibilidad, ya que no lo conozco… Todo lo que sé de Montoya es que no resultó tan impresionante cuando era piloto de pruebas de Williams. Pero eso fue hace dos años y ha ganado experiencia desde ese entonces… Hay muchos pilotos que lo han hecho bien en su primer año en la F1. Son diferentes en la segunda temporada y en el tercero año regresan a casa. De todas maneras, lo único que puedo decir es que hay que esperar para ver qué sucede con él”.

Las declaraciones del alemán se podían analizar de maneras opuestas, resultaron polémicas y entre líneas el mensaje era claro: no quería tener de compañero a Montoya. Aquel año, Ralf, que era el piloto estrella de Williams, consiguió ir tres veces al podio, acumuló 24 puntos, superó a su compañero y finalizó quinto en la clasificación general.

Montoya impulsó a crear sueños y esperanzas en Colombia. Su legado es la cantidad de pilotos que desean llegar a lo más alto. Foto: Facebook F1Latam.com.

El 21 de septiembre del año 2001 cambió por completo, no solo a Colombia, sino a Montoya, pues en esa fecha, se anunció que el bogotano iba a ser piloto oficial del equipo Williams, que corrió con motores BMW y finalizó el Mundial de Constructores en el tercer puesto, con 36 puntos.

La primera temporada de Montoya en Fórmula 1 resultó destacada: una victoria, cuatro podios, seis carreras completadas, 11 retiros, sexto puesto en el Mundial de pilotos y un sobrepaso a Michael Schumacher, en el Gran Premio de Brasil 2001, que marcó un antes y después, no solo para el colombiano, sino para el público de la Fórmula 1.

El año de debut para Montoya en la categoría reina del automovilismo fue mejor de lo esperado: victoria en el Gran Premio de Italia 2001, en Monza, Italia, con un trazado de velocidad alta y en una fecha especial, que impidió celebrar de la manera ideal. Acá vale aclarar que el mundo aún lloraba la tragedia que sucedió en Nueva York, con la caída de las Torres Gemelas y que significó perder vidas valiosas.

La replica del FW23, carro con el cual Montoya ganó el Gran Premio de Italia 2001. Foto: Facebook MotorBay.

Para la temporada 2002, Ferrari tenía todo perfecto: mejor monoplaza y piloto (Michael Schumacher), que se paseó ese año, ganó 10 carreras, de 17 posibles y no tuvo competencia alguna. Aquel año el alemán ganó el título, con 144 puntos, su compañero de equipo, Rubens Barrichello, consiguió 77 y Montoya, que fue el mejor del resto, cerró con 50 puntos el podio general. La escudería italiana arrasó en el Mundial de Constructores: 221 unidades y el perseguidor más cercano fue Williams, que recogió 92.

Ahora, estamos en el año 2003, acá se debe destacar que fueron días especiales para Montoya, porque en esa temporada compitió frente a Michael Schumacher, al menos hasta donde lo permitió la política que se mueve detrás de la categoría reina del automovilismo. En ese periodo de tiempo, se exhibió que la Fórmula 1 es un deporte elitista, que mueve muchos intereses económicos, sociales y políticos. Sucedieron muchos factores extradeportivos, que castigaron de manera severa al bogotano y no le permitieron ganar el título que se disputó aquella ocasión.

Curiosamente, el 2004, que fue el último de Montoya en Williams, tuvo más complicaciones de las previstas: el FW26 pocas veces cumplió con las expectativas y casi siempre su manejo era complejo de ejecutar. Sin embargo, Montoya finalizó quinto el Mundial de pilotos y le ganó, por tercer año seguido a su compañero de equipo, Ralf Schumacher.

Montoya y Schumacher regalaron duelos épicos. Foto: Facebook F1 Nostalgia.

La última victoria de Montoya con Williams fue el 24 de octubre del año 2004, la válida correspondiente se celebró en Interlagos, São Paulo, Brasil. Aquel día, la escudería británica y el colombiano decidieron ejecutar una estrategia arriesgada, que les entregó la victoria. Lo anterior, parecía casi imposible, porque el monoplaza no entregaba el rendimiento esperado y el desempeño en la carrera debía ser casi perfecto.

Aquel día, el bogotano acudió al podio con Rubens Barrichello, uno de los amigos más cercanos que le entregó el deporte a motor y entre los dos montaron un show inolvidable. También los colombianos que se encontraban en pista, junto a los brasileños, se unieron y aclamaron a sus ídolos.

Como dato destacado decir que Frank Williams le debía un dinero importante a Montoya, entonces, como parte de la negociación, el colombiano se quedó con el carro que ganó el Gran Premio de Brasil 2004.

Desde que Montoya y Williams finalizaron su vínculo, hasta la fecha (año 2018, mes de octubre), ningún piloto perteneciente a dicha escudería ha logrado conseguir nueve podios en una temporada. Lo anterior, muestra la importancia que tuvo el piloto colombiano en los tres años que corrió para la escudería de Frank Williams. Acá tenemos algunas de sus estadísticas más destacadas en su paso el equipo británico:

Año

Número de Fechas/ Carreras terminadas PolesVictoriasPodiums

Posición en el Mundial de Pilotos

2001

17/6014

6

2002

17/13707

3

2003

16/13129

3

2004

18/14013

5

Total:

68/4584

23

 

El bogotano no se sintió de manera cómoda en McLaren y los resultados no fueron los esperados, aunque hubieron presentaciones destacadas. Foto: Facebook McLaren.

El bogotano pasaría el 2005 a McLaren, que competía con motores Mercedes y era el rival eterno de Williams. En el equipo que dirigió Ron Dennis, Montoya ganó tres carreras y contribuyó de forma exitosa a que la escudería ganase el Mundial de Constructores de aquella temporada.

Andrés Gutiérrez recuerda con mucha nostalgia las madrugadas y trasnochadas que le brindaba Montoya a su familia y amigos. El director y fundador de ColMotorFans, así se expresó: “Cuando las carreras eran en la madrugada, tipo 2:00 a.m o 3:00 a.m. en Malasia o Japón, mi familia, amigos y yo hacíamos fiestas hasta esas horas y veíamos la carrera. Recuerdo esas épocas con mucha nostalgia, era un plan muy chevére”.

A pesar de abandonar la Fórmula 1 en el 2006, Montoya aún es recordado por los seguidores de dicha categoría. La mejor evidencia está en que el portal oficial de la categoría reina del automovilismo, le brindó los siguientes calificativos: héroe de culto, hombre temerario, rápido, comprometido con su labor, algo engreído y de mal humor.

Montoya, que este año compitió en IMSA (categoría principal de resistencia en Estados Unidos), y de no suceder nada extraño, seguirá allí, actualmente es entrenador de su hijo Sebastián, que busca ser igual o mejor que padre y tiene el sueño de competir en la Fórmula 1. Por el momento, el chico de 13 años, se destaca en los karts y sus entrenadores lo califican como un “loco” al momento de conducir.

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