PUBLICIDAD

Entraron con miedo y salieron tranquilas las reinas después de la entrevista con el jurado calificador

Nervios era la palabra que tenían todas las 26 candidatas por que “ahora sí comenzó el verdadero reinado”.  Desde bien temprano las beldades ensayaban las posibles respuestas, algunas tenían agendas pequeñas con algunas respuestas, las que no sabían mucho ingles lo practicaban, las que si lo saben conversaban con alguna compañera que lo hiciera, se maquillaban muy poco, porque esa es la regla del jurado al entrar en el salón donde ellas ingresaba a “conversar” con los personajes asignados a escoger la mujer más bella de Colombia. Ellas entraron dos veces, la primera con un vestido sencillo y la segunda en vestido de baño y sin maquillaje para que el jurado las observaran detalladamente.

¿Atlántico, cómo le fue con el jurado?

Muy bien, pensé que sería más difícil, pero fue tranquilo, preguntaron por mi departamento, tuve la oportunidad de interactuar con ellos y hablar en los tres idiomas que manejo como el alemán, inglés y nuestro castellano. Hablamos sobre la paz en nuestro país, sobre todo la ex reina colombiana Ángela Patricia Janiot, que sabe mucho de este tema por ser una periodista muy reconocida a nivel mundial.

¿Sucre, que le preguntó el jurado calificador?

Buen, ellos entablaron una conversación bastante relajada, nosotros nos estresamos mucho por este tema porque hay reinas que salen del salón algo pensativas, pero yo entre muy segura de lo que tengo y de lo que se. Ellos preguntaron sobre Sucre, de cómo vendería a mi departamento si llegara a ganar el reinado, que si me gano el concurso de señorita Colombia, que le podría apostar a la paz de mi país y con esta distinción como apoyaría a los más necesitados.

¿Risaralda, cómo te sentiste después de la entrevista?

Muy tranquila, porque ellos quería saber más de mí, saber sobre mi tierra, de cómo ayudaría a mi país s se lograra la paz. Yo estuve un poco nerviosa al desfilar ante ellos cuatro solamente, sin tanta bulla de las barras, se sentía un silencio en el salón, pero ellos me quitaron parte de los nervios por la cordialidad con que te tratan. Con ellos hablé el inglés, no tan rápido porque apenas estoy estudiando porque estoy acabando mi carrera universitaria y los estoy complementando con otro idioma. Me sentí al final tranquila.

Por: Alexander Lewis Delgado. Fotos: Oscar Fernando Cortés.