En la Unión Europea se preocupan por el creciente uso entre los jóvenes del ‘gas de la risa’

La Agencia Antidroga de la Unión Europea afirma que el uso recreativo del ‘gas de la risa’ es una preocupación creciente en Europa, subrayando que el uso frecuente de este gas aumenta el riesgo de intoxicaciones, quemaduras y daños al sistema nervioso.

«El aumento del uso recreativo del óxido nitroso en algunas partes de Europa es motivo de preocupación», declaró el lunes el director de la Agencia Europea de Medicamentos (OEDT), Alexis Goosdeel.

«Existe una percepción generalizada entre los usuarios de que la inhalación de óxido nitroso es segura. Sin embargo, vemos que un uso más frecuente o intenso del gas aumenta el riesgo de sufrir daños graves», afirmó.

El óxido nitroso tiene una serie de funciones médicas, industriales, comerciales y científicas legítimas. Se utiliza como aditivo alimentario y como anestésico.

En los últimos años, también se ha hecho más popular como relajante que deja al usuario con una sensación de euforia, según esta agencia de la UE.

Esto se debe a que es fácil de conseguir, es barata y en general se percibe como «una droga relativamente segura».

«Se ha desarrollado una cadena de suministro rentable y en expansión, con tiendas de Internet especializadas que promocionan directamente el gas para su uso recreativo o lo ofrecen bajo el pretexto de su uso para hacer nata montada», explica el estudio.

Riesgos de intoxicación y problemas de salud

El uso intenso y frecuente del gas ha provocado un «pequeño pero significativo aumento» de intoxicaciones y otros problemas de salud desde 2017.

Estos van desde daños en el sistema nervioso (neurotoxicidad) porque el óxido nitroso inactiva irreversiblemente la vitamina B12 en el cuerpo, congelación grave por la exposición al gas helado y lesiones pulmonares causadas por la liberación de alta presión del gas de los cilindros más grandes.

En los Países Bajos también se ha registrado un aumento significativo de los accidentes de tráfico en los que están implicados usuarios del gas, según el informe. «Por ello, es importante evitar que se normalice y se fomente involuntariamente su uso», subrayó Goosdeel.