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El chef Andres Hoyos, Estará en el Restaurante "La Pepita"

Siempre se ha dicho que las “comidas rápidas” no son sanas, por que la el mismo título que tiene, las inculpan. Tanto el; perro caliente, las salchipapas, las hamburguesas, el choriperro, la pizza, el chuzo desgranado, el chuzo de carne, de pollo, butifarra, chorizo y otras de comidas, que para muchos son deliciosas, tienen un costo letal y lleno de colesterol que si no se maneja con tiempo, puede tener sería situaciones de salud para el comensal. Muchas de esas deliciosas preparaciones bien llamadas “comidas rápidas”, no tienen una buena preparación previa de esos productos. Muchos de los dueños de estos negocios con tal de que rindan más sus ganancias desafortunadamente compran productos de mala calidad, las salsas con que se adoba sus productos son “bautizadas” con agua para que rindan más y las verduras no tienen la mejor refrigeración.
En Barranquilla, barrio que se respete, tiene un “carro de perros caliente” en su cuadra y donde es casi una cultura comer estos productos.  Poco a poco han vendido cambiando esa manera de preparar sus sabrosos productos. Ya los nuevos empresarios se comenzaron a  dar cuenta que el “bombardeo” por parte de los medios de comunicación y de los ataques de los médicos a sus negocios ha traído como consecuencia que  muchos de sus cliente se hayan retirado de comprrles, ahora muchos de ellos se han auto impuesto el mejorar todo lo que concierne a estas clases de comidas. Tan es así que estos productos se han tomado muchos restaurantes de la ciudad y sus chef se han ocupado de implementar técnicas modernas para que estos alimentos no afecten la salud de su clientes. Un arriesgado chef bogotano, Andres Hoyos, se radicó en Barranquilla,  sabiendo que aquí nacieron esta clase de negocios y que con el tiempo se fueron regando por el país.
Expliquenos como productos llamados “asesinos a corto plazo” como las hamburguesas, las pizzas, perros calientes y otros más, ahora se pueden comer sin miedo, ¿Eso si se puede ahora?
Con el tiempo nos hemos dado cuenta que estos productos fueron catalogados como pésimos para la salud y eso es cierto. En los Estados Unidos ya se prohibió la venta de ellos en los colegios, así como los dulces y los azúcares por que fomentan la obesidad y trae consecuencias al corazón de la persona. Al capacitarnos en el Sena donde estudie y en diferentes cursos y especializaciones que he hecho a nivel nacional e internacional, buscamos la manera que estos productos se comercializan en nuestros restaurantes y sean bien hechos, preparando y que no sean nocivos para la salud. Por eso traíamos a Barranquilla la pizza, las hamburguesas y otros platillos completamente sanos, sin que pierdan su buen sabor, implementando nuevas técnicas en la preparación de los alimentos y en la cocion de los mismos, acompañados por productos complementarios totalmente sanos para la salud del ser humano. Desde toda la carta hasta los postres. Si se puede vender estos productos, con mejores técnicas y que no afecten la salud de los seres humanos, todo va en la responsabilidad social de empresario.
Al cambiar esas técnicas de coción, preparación y presentación, ¿Cree qué se perderá el sabor al cual el barranquillero estaba acostumbrado?
Sabemos que el paladar del barranquillero es muy experimentado. Aquí es la “mata” de muchas de las comidas que se han regado en el país, Por aquí se sabe de comida italiana, de comida latina, francesa, europea, libanesa, árabe, norteamericana, mexicana y también de nuestro continente. Por eso los chef costeños son muy apetecidos en todo el país y en el mundo, por que tienen una técnica muy buena y un conocimiento de muchos platillos que nosotros en el interior ni conocemos. Por eso yo me vine con mis restaurantes para Barranquilla para aprender y salir adelante en este reto super difícil. Me he capacitad bastante para que la esencia de lo que se prepara aquí no pierda el sabor a la cual están acostumbrados ustedes, eso si ahora comerán más sano y con el mismo sabor.
Barranquilla es una plaza muy difícil en todos los aspectos aunque sea una ciudad de puertas abiertas, ¿Qué trae de diferente en sus restaurantes para conquistar el paladar del barranquillero que es muy exigente?
Por ejemplo en nuestra pizzería “Diva”, tenemos la oportunidad de preparar las pizzas a lo natural y no en horno metálico, ahí se pierde mucho el sabor, los productos con el cual acompañamos las pizzas con bien escogidos de una manera estricta, los acompañamientos en aceites como el de oliva son hechos de manera artesanal y con cero químicos. Tenemos pastas frescas hechas en casa, lo que trae que no son realizadas a gran escala y por máquinas industriales. Muchos de esos productos nuestros clientes los pueden comprar acá mismo, no se vende en ningún almacén de cadena y superficie grande. Se pueden llevar los acetites de toda clase, las pastas y los acompañamientos, todo esto es natural. Tenemos antipastos de vegetales, de mariscos, pescados, quesos, carnes curadas, quesos curados y madurados venidos de Italia, tenemos vegetales hechos a horno de leña, encurtidos, aceitunas italianas y de Grecia, postres de Gelato italiano, frutos secos y muchos productos para todo el público. Por ejemplo nuestras “hamburguesas sanas” que preparamos en nuestro otro restaurante, “La Pepita Burguer Bar”, es hecha en casa, se hace con carnes curadas, con productos también colombianos que son muy buenos, aquí en Barranquilla hay buenas carnes, pero también importamos de afuera y hacemos una buena combinación de este producto que es uno de los más pedidos acá. El pan lo hacemos en casa, las salsas las importamos de México, Italia, Estados Unidos, Gracias, Portugal y acá en Colombia. El nombre del restaurante ha sido muy jocoso por el buen humor que se maneja en la costa, nosotros les llamamos a las hamburguesas “la pepitas”, y como aquí son los reyes del doble sentido por eso lo hicimos así.
Ver fotos del Restaurante “LaPepita”