Aprender a escuchar al otro y ver las cosas desde su perspectiva es importante en cualquier relación (Shutterstock)

Durante una relación, las peleas parecen repetirse de manera constante. Los consejos sobre una experta para dejar de lado las repetidas disputas y aprender a vivir en armonía.

Los conflictos y las peleas son parte de la vida en pareja. No existe una relación que en algún momento no presente dificultades y obstáculos que afrontar. Es verdad que en algunas ocasiones, las discusiones son tantas y tan frecuentes que terminan con separación, pero antes de llegar a ese punto es importante saber que muchos de los problemas son remediables y que se puede atender a tiempo la relación.

Esther Perel es una terapeuta especializada en sexo y relaciones. Es la autora de best sellers como Mating in Captivity y Erotic Intelligence. Suscharlas TED sobre temas que van desde el deseo hasta la infidelidad cautivaron al mundo y fueron vistas más de 14 millones de veces. Ella explica que pelear no es necesariamente algo negativo. «Hay muchísimas parejas que son fuertes y a la vez volátiles, pero hay líneas que no deberían cruzarse, y que deben repararse», explicó.

Según la especialista, la mayoría de las personas no se da cuenta de que en realidad uno no pelea por dinero, tareas del hogar o pequeñeces varias, sino que lo más importante está en las omisiones, lo que no se dice. Las discusiones están relacionadas con la falta de amor, de respeto y de poder, o una combinación de las tres. Por eso que trata de desmenuzar algunas claves para evitar discutir siempre sobre lo mismo

Hay más de un solo punto de vista

El que busca la pelea en general está convencido de que tiene razón (Shutterstock)
El que busca la pelea en general está convencido de que tiene razón (Shutterstock)

La primera dinámica ocurre cuando uno recopila evidencia que refuerza sus creencias y descarta la que las desafía. «El que busca la pelea en general está convencido de que tiene razón, en vez de aceptar que que el otro tiene argumentos válidos o pide disculpas. Hay que aprender a valorar ambos puntos de vista para ver qué le pasa al otro», remarca la experta.

Experiencia versus carácter

Es primordial saber escuchar al otro (Shutterstock)
Es primordial saber escuchar al otro (Shutterstock)

La segunda dinámica es la de la teoría de la atribución negativa. Uno piensa que si un día trata mal a la pareja es porque tuvo un mal día, pero si el otro se comporta de la misma manera, es considerado como un perjuicio para el vínculo. Es el pensamiento de que la experiencia propia está conectada a una situación particular, mientras que la del otro se basa en su carácter y su persona.

Efecto contrario

La mayoría de las parejas cree que cuando dice algo durante una discusión, se trata de una verdad absoluta (Shutterstock)
La mayoría de las parejas cree que cuando dice algo durante una discusión, se trata de una verdad absoluta (Shutterstock)

Otro punto importante es el caso de cuando uno incita a la otra persona al comportamiento que uno mismo le reprocha. Perel da un ejemplo muy claro: «Voy a hablar hasta que grites, y si terminás gritando te voy a acusar de que siempre estallás a los alaridos y que nunca puedo hablarte de nada. Ninguna de estas dinámicas son productivas, porque siempre llevan a las mismas peleas».

Siempre y nunca

Los conflictos y las peleas son parte de la vida en pareja (Shutterstock)
Los conflictos y las peleas son parte de la vida en pareja (Shutterstock)

La mayoría de las parejas cree que cuando dice algo durante una discusión, se trata de una verdad absoluta. Es el típico «si siento que no me querés, entonces no me querés». Otro de los detalles que hace que las peleas se pongan tan amargas es la repetición constante de vocablos como «siempre» o «nunca» cuando se aplican a la conducta del otro. Eso lleva a que la otra persona esté obligada a refutar o a atacar, ya que a nadie le gusta ser definido por lo que dice otra persona.

La crítica constante

Las discusiones tienen que ver en verdad con falta de amor, de respeto y de poder (Shutterstock)
Las discusiones tienen que ver en verdad con falta de amor, de respeto y de poder (Shutterstock)

Otro error común es la crítica crónica, que ocurre cuando se recae tanto contra la otra persona hasta llegar a hacerle pensar que no puede hacer nada bien. Así se crea el resentimiento, que es el veneno de toda relación. «Lo cierto es que las críticas suelen ser deseos», analizó la experta. «Cuando alguien dice ‘nunca lavás los platos’, lo que en realidad significa es ‘me gustaría que laves los platos más seguido'».

Reflexionar

Una forma de solucionar la mayoría de los malos entendidos es reflexionar antes de responder (Shutterstock)
Una forma de solucionar la mayoría de los malos entendidos es reflexionar antes de responder (Shutterstock)

Según explicó Perel, una forma de solucionar la mayoría de los malos entendidos es reflexionar antes de responder: «Cuando estás peleándote con tu pareja, antes de contradecirla, tratá de decirle lo que vos entendiste que dijo». De esta manera, se pueden solucionar futuras disputas, la otra persona se siente apreciada y reconoce que uno le está prestando atención. La validación es muy importante. La gente se pelea porque quiere sentir que lo que le pasa es relevante y que su pareja respeta sus sentimientos y emociones.

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