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Comandante del Ejército el general Eduardo Enrique Zapateiro, dejará su cargo tras una gestión polémica

Eduardo Zapateiro

El comandante del Ejército colombiano, el general Eduardo Enrique Zapateiro, dejará el cargo el próximo 20 de julio, menos de tres semanas antes de que asuma el presidente electo, Gustavo Petro, con quien tuvo encontronazos durante la campaña electoral, y tras una gestión plagada de polémicas.

El hombre fuerte del Ejército saldrá del cargo dos años y medio después de haberlo asumido como un general estratega para renovar la imagen de la institución, afectada por la responsabilidad de sus miembros en violaciones a los herechos humanos bajo la dirección de su antecesor, el general Nicacio Martínez.

Sin embargo, su gestión estuvo opacada precisamente por lo que le costó el cargo a su antecesor y también por sus polémicas declaraciones en medio de la campaña política contra Petro, que ganó la Presidencia de Colombia el pasado 19 de junio por la coalición izquierdista Pacto Histórico.

«El 20 de julio, (es el) día en que este soldado, después de 40 años de servicio de haber prestado mi servicio militar obligatorio como bachiller, me despediré del pueblo colombiano», dijo el general Zapateiro durante un acto en la base militar de Tolemaida, en el centro del país.

Ese día, el 20 de julio, Colombia celebra la Independencia con el tradicional desfile militar, que será el último de Zapateiro, según lo que anunció hoy.

Pese a las polémicas en las que estuvo involucrado, durante la gestión de Zapateiro cayeron criminales como el jefe de la banda criminal colombiana Clan del Golfo, Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, o Andrés Vanegas Londoño, alias Uriel, líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento selvático del Chocó (oeste).

INTERVENCIÓN EN LA CAMPAÑA

La elección de Petro como presidente, cargo que asumirá el próximo 7 de agosto, no es vista con buenos ojos por un sector militar debido a que este fue durante su juventud guerrillero del Movimiento 19 de Abril (M-19), que se desmovilizó en 1990 luego de firmar un acuerdo de paz con el Gobierno.

El general Zapateiro quedó en el ojo del huracán el abril pasado cuando le recriminó a Petro, entonces candidato presidencial, por supuestamente hacer política con las muertes de militares.

«Senador (Petro), no se valga de su investidura (inviolabilidad parlamentaria) para pretender hacer politiquería con la muerte de nuestros soldados, más bien cumpla con su deber ciudadano de denuncia fundamentada ante la Fiscalía de los hechos que usted menciona», escribió en esa ocasión el general Zapateiro en redes sociales.

Petro había recriminado a Zapateiro un mensaje lamentando la muerte de seis soldados en un ataque del Clan del Golfo, diciendo que algunos generales del Ejército estaban «en nómina» de este grupo, dedicado sobre todo al narcotráfico, y criticando que «politiqueros del narcotráfico» sean ascendidos a las altas cúpulas militares.

La actitud de Zapateiro fue criticada por diversos sectores que pidieron entonces a la procuradora general, Margarita Cabello, que suspendiera al comandante del Ejército por participar en política, algo que por ley no podía hacer.

Sin embargo, no hubo sanción y el oficial siguió en el cargo, aunque no volvió a intervenir en la campaña.

OTRAS POLÉMICAS

Entre las múltiples polémicas que vivió Zapateiro como comandante del Ejército está la suscitada en febrero de 2020 cuando presentó sus «sentidas condolencias» a los familiares del exjefe de sicarios de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias «Popeye», quien había fallecido horas antes por un cáncer de esófago.

«Como comandante del Ejército presento a la familia de ‘Popeye’ nuestras sentidas condolencias. Hoy ha muerto un colombiano, haya pasado en su vida lo que haya pasado, y el Ejército Nacional en cabeza de su comandante -que estuvo comprometido en la lucha contra el narcotráfico en ese año 93- lamenta mucho la partida de ‘Popeye'», afirmó entonces Zapateiro.

Las críticas cayeron sobre el oficial porque el sicario se jactaba de haber asesinado con su propia mano a unas 300 personas y, como jefe de matones del cartel de Medellín, ayudado a planificar otros 3.000 homicidios.

El comandante del Ejército también ha sido cuestionado por un operativo militar en marzo pasado en el departamento sureño de Putumayo el que murieron 11 personas.

El presidente colombiano, Iván Duque, informó entonces que 11 disidentes de las FARC habían muerto en una operación de las Fuerzas Militares en Puerto Leguízamo (Putumayo), en la que fueron detenidas cuatro personas más, incluida una mujer embarazada.

Sin embargo, con el paso de los días salieron a la luz testimonios de familiares y miembros de la comunidad en investigaciones periodísticas que constataron que algunos de los muertos no eran guerrilleros de las disidencias de las FARC, algo que hasta hoy sigue defendiendo el Ejército, sino civiles.

Durante su gestión también se desató en mayo de 2020 un escándalo por el espionaje del Ejército colombiano a periodistas, políticos y defensores de derechos humanos.

«Renunció Zapateiro. Debería haber renunciado hace meses. Un nuevo Ejército, con nuevos liderazgos y con la paz como objetivo llegará con nuestro gobierno», expresó en Twitter César Pachón, senador electo de la coalición izquierdista Pacto Histórico, a la espera de lo que pase con el Ejército durante la Presidencia de Petro.

EFE

LaVibrante.Com