Acusación contra del ministro de defensa coloca tensa la relación entre Colombia y Guatemala

WhatsApp

La decisión del Ministerio Público de Guatemala de emprender acciones legales contra el ministro de Defensa colombiano, Iván Velásquez, por su desempeño al frente de la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig) ha tensado la relación entre ambos países, que llamaron a consultas a sus embajadores.

La reacción del presidente colombiano, Gustavo Petro, no se hizo esperar y advirtió que la relación se verá afectada si la Fiscalía del país centroamericano insiste en emprender acciones contra Velásquez, mientras que el mandatario de Guatemala, Alejandro Giammattei, llamó a la cordura a su homólogo y dijo que no se trata de una «persecución penal».

El fiscal guatemalteco Rafael Curruchiche dijo que emprenderá acciones legales contra Velásquez por su desempeño al frente de la Cicig en el caso de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht.

El funcionario acusó al ministro colombiano de permitir la aprobación de acuerdos de cooperación anómalos con dos directivos brasileños de Odebrecht en 2017, mientras fue jefe de la Cicig.

Velásquez, de 67 años, fue jefe de la Cicig en Guatemala entre 2013 y 2017, período durante el cual realizó una histórica lucha contra la corrupción en la que fueron desmanteladas decenas de estructuras ilegales que operaban dentro de instituciones gubernamentales.

Curruchiche fue sancionado en 2022 por Estados Unidos con el retiro de su visa y la prohibición de ingresar a su territorio debido a que, según el Gobierno del presidente Joe Biden, el fiscal ha creado casos falsos para realizar imputaciones espurias.

APOYO A VELÁSQUEZ

Petro manifestó esta mañana en Zúrich (Suiza), en donde hizo una escala camino al Foro de Davos, que su Gobierno defenderá a Velásquez, quien seguirá siendo ministro de Defensa, y criticó que Guatemala siga insistiendo en «apresar hombres justos».

«Nosotros no vamos a permitir que, en esa reacción, asumiendo él (Velásquez) un puesto que tenía que ver con las Naciones Unidas, con transparencia, con honestidad, sea atacado por lo que ha hecho, sea perseguido por su lucha contra la impunidad, sea acorralado por quienes ejercen esa impunidad», dijo Petro.

En esa línea se manifestó el diputado guatemalteco Samuel Pérez, quien aseguró a EFE que el proceso que podría iniciarse contra el ministro colombiano es una «revancha» por su papel en la lucha contra la corrupción hace unos años.

«Es una revancha con rencor, porque las personas que ahora gobiernan fueron investigadas por corrupción» declaró a EFE el diputado Pérez, de la bancada opositora Semilla.

El subdirector en funciones para las Américas de Human Rights Watch (HRW), Juan Pappier, calificó de disparate lo ocurrido y dijo que Guatemala está «cada vez más cerca de Nicaragua».

«La justicia guatemalteca está cooptada por actores corruptos que buscan venganza por la valiente labor de la Cicig. La única respuesta que merece esta reciente investigación penal es la condena de la comunidad internacional», añadió Pappier en Twitter.

El Gobierno de Estados Unidos también arremetió contra las autoridades guatemaltecas y dijo que lo hecho por el Ministerio Público debilita «el Estado de derecho y la confianza en el sistema de justicia de Guatemala».

«Nos preocupan las órdenes de captura del Ministerio Público de Guatemala contra personas que trabajaron para garantizar la rendición de cuentas por corrupción en el caso Odebrecht en Guatemala», criticó en redes sociales el subsecretario del Departamento de Estado para América Latina, Brian Nichols.

NO HAY «PERSECUCIÓN PENAL»

Por su parte, el presidente Giammattei aseguró en una entrevista con EFE en Madrid que la investigación contra Velásquez no es una «persecución penal» y pidió cordura a Petro, a quien criticó por sus declaraciones y al que pidió no tirar al traste más de 200 años de relaciones diplomáticas «por un proceso de investigación que ni siquiera se sabe en qué va terminar».

«Voy a dejar que el presidente Petro siga cometiendo el error de un guerrillero, pero que es poco político. No voy a caer en el juego. Las diferencias entre las naciones deben ser resueltas por la vía diplomática para evitar que los conflictos escalen después a lugares donde ya es difícil salir», señaló el mandatario.

Igualmente afirmó que «sería bueno que alguien ilustre al señor Petro sobre la diferencia» entre una investigación y una «persecución penal», pues no hay «una orden de captura» ni siquiera.

«Yo llamaría a la cordura, esto es un problema que puede ser visto desde las cancillerías y cualquier explicación que requieran con mucho gusto se puede dar», manifestó Giammattei.

EFE