El pasado jueves 14 de marzo, en Bruselas, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, se refirió a la situación que se vive en Siria a partir de la guerra. En ese país, ocho de cada diez personas viven por debajo de la línea de la pobreza.

El acceso a la atención sanitaria es “totalmente inadecuado en relación con las necesidades básicas” afirmó Lowcock y añadió que el costo mensual de los alimentos es seis veces mayor que antes de la guerra.

Las declaraciones se dieron durante la inauguración de la tercera Conferencia de Apoyo para Siria y la Región, allí se reunieron los ministros de Asuntos Exteriores de más de 50 países.
Durante la reunión se habló de la ayuda solicitada para este 2019, la cual se divide así:

-3300 millones de dólares destinados al Plan de Respuesta Humanitaria dentro del país árabe.
-5600 millones adicionales serán para el Plan Regional de Refugiados.

El secretario recordó que en Siria hay 6,2 millones de personas desplazadas de sus hogares; 4,7 millones necesitan ayuda para tener refugio y 2 millones de niños y niñas no tienen acceso a educación.

Como conclusión de la conferencia, se anunció que los compromisos ascienden a 7000 millones de dólares. El año pasado el aporte fue de 6000 millones de dólares.

Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, aprovechó la conferencia para resaltar que las carencias en Siria no disminuyen y por el contrario van en aumento.

Grandi, solicitó apoyo también para los países que acogen a los refugiados sirios y dar más importancia a los preparativos para el retorno de los refugiados.

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