El reajuste del salario mínimo para el próximo año tiene en diferentes posturas a la mesa trilateral, que estará compuesta por el Ministerio de Trabajo, Sindicatos y Empresarios, las cuales adelantarán conversaciones buscando llegar a un acuerdo para que  el incremento del salario no sea decretado por el gobierno como en años anteriores.

La Ministra de Trabajo Griselda Janeth Restrepo, se enfrenta por primera vez a una negociación salarial, se muestra optimista frente al tema, y espera un resultado positivo: Estoy llena de optimismo, ya hemos iniciado algunos diálogos con las centrales obreras y vamos a empezar a convocar a la comisión, que es necesaria, para poder evaluar cómo ha estado el tema de productividad del país. Haremos los mejores esfuerzos en esa mesa de concertación para encontrar una fórmula que sea positiva para todos los colombianos, aseguró.

Las posiciones frente al tema son diferentes, pues la inflación para el otro año quedaría aproximadamente en 4%

La discusión comenzará el próximo 5 de Diciembre, y las partes involucradas desde ya sientan sus posiciones sobre este tema, teniendo en cuenta la difícil situación económica que últimamente viene presentando el país.

Por su parte, la Confederación Colombiana General de Trabajadores (CGT) propone que el aumento salarial para el próximo año sea del 10%, por otro lado, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) plantea que el alza debe ser del 12% porque “el salario ha perdido su capacidad adquisitiva frente a la canasta familiar”.

Sin embargo, la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), no tiene clara aún su iniciativa y llega con la propuesta de que el aumento debe ser cercano a la inflación, que para el próximo año seria del 4%, teniendo en cuenta la difícil situación económica por la que actualmente atraviesa el país.

Sorpresiva propuesta

La idea de este año, es llegar a un acuerdo mutuo entre las partes para que el salario no se modifique mediante un decreto por el gobierno como ha sucedido últimamente.

Los investigadores del Banco de la República, sorprendieron al proponer un salario distintivo para cada región que permita luchar contra lo informal y la inequidad. El análisis señala: “Dicho efecto se observa en promedio en todas las áreas urbanas. Sin embargo, cuando se analizan las ciudades individualmente, se encuentra que es el efecto del salario mínimo relativo es diferencial; por ejemplo, en Barranquilla es muy bajo mientras que en Popayán, Villavicencio y Neiva es muy alto. Por ello, en estas últimas, más que en otras, parece haber una gran desconexión entre la productividad de la mano de obra menos capacitada y el salario mínimo”, aseguran.

La iniciativa fue rechazada por la Confederación Nacional de Trabajadores porque considera que la división de salarios en el país no es conveniente: “Es inaceptable eso es balcanizar el salario. Lo que la CGT plantea es que el único departamento en donde debe existir un salario diferencial es en San Andrés y Providencia, cuyos productos son importados y por eso su costo es mayor”, aseguran.

Sin embargo, para algunos gremios la propuesta aún no puede ser deshecha hasta que no se hagan los estudios pertinentes.

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