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Caso de viviendas de Campoalegre de Barranquilla: agrietamientos que no tienen final feliz

Los deslizamientos y el mal estado del terreno en Campo Alegre es una situación que ha afectado a las familias del sector durante 16 años, y lavibrante.com les presenta un recuento de lo ocurrido en el sector.

La situación empezó en el 2004 con los agrietamientos de viviendas ubicadas en urbanizaciones de la calle 83A, como consecuencia de los primeros deslizamientos de la ladera, debido al fuerte invierno de ese año.

Un año después comenzaron a hundirse las primeras viviendas construidas en la ladera y los patios de algunas casas de Ciudad Jardín se desplomaron. Ese mismo año se declaró zona de emergencia y el Distrito inició obras para mitigar el daño sobre las viviendas de los afectados.

 

En 2006 se reportó el agrietamiento de los apartamentos de tres conjuntos residenciales, la remoción en masa continuó y el Gobierno Distrital realizó un censo para determinar el número de casas afectadas. Ese mismo año, la administración distrital tomó la decisión de bajar el estrato para esta zona, de 3 a 2.

En 2007 el Distrito de Barranquilla comienza la intervención de la zona con la construcción de canales de drenaje para mitigar el deslizamiento del terreno y evitar la afectación de más viviendas. Ese año se contrata al experto en suelos Jaime Suárez para que elabore un estudio en la zona de Campo Alegre y Ciudad Jardín. Con ese estudio se hizo un plan de obras para estabilizar la ladera y evitar que el fenómeno se extendiera a otros barrios del suroccidente.

En 2009 se caen las primeras viviendas de Carson Mirador (estas ya habían sido desocupadas por la constructora) y puertas del Caribe.

En 2010 la temporada de lluvias, que se fortaleció con la incidencia del fenómeno de La Niña, volvió a sacudir el sector y la tranquilidad de los habitantes. Al tiempo que en el sur del Atlántico se registraba la mayor tragedia del departamento en materia de inundaciones.

En ese momento, los más afectados eran los residentes del conjunto residencial ‘Altos del Campo’, cuya entrada está ubicada frente a ‘El Tobogán’, lugar sobre el que se deslizaban pedazos de lodo.

En ese mismo año se conoció el fallo del Consejo de Estado que ordenó la reubicación de las familias que residían en Altos del Campo. Ese mismo año fueron reubicadas varios de los residentes de las de Puertas del Caribe.

El debate entre damnificados, representantes legales, el Gobierno Nacional y la administración ha sido constante. En el 2014 el Distrito solicitó al Gobierno declarar zona de desastre 700 hectáreas de la ladera occidental, pero el caso se remitió a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD).

Tras años de lucha, el Juez 11 Administrativo del Circuito de Barranquilla resolvió la acción de grupo condenando al Distrito de Barranquilla y a las constructoras mencionadas a pagar por los daños materiales e inmateriales a las familias que resultaron afectadas por los deslizamientos de la ladera de Campo Alegre.

Se estima que el pago alcance los $300.000 millones entre daños materiales e inmateriales para cada damnificado.

Sin embargo, las familias aun no ven cumplidas estas promesas con el pasar del tiempo, han intentado por todos los medios de buscar solución, pero no han sido escuchados hasta al momento.

Las esperanzas de estas familias poco a poco se desvanecen, asi como los deslizamientos que han agrietado poco a poco sus viviendas, y solo esperan que la alegria vuelva a campoalegre, y como dicen ellos, que de alegre, no tiene nada.

LaVibrante.Com