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A jóven víctima de masacre en Samaniego lo habían incluido para llevárselo a México a jugar fútbol

A Campo Elías Benavidez no solo le acribillaron su vida en el municipio de Samaniego, Nariño, sino que también le mataron su sueño de ser futbolista profesional.

Fue uno de los ocho jóvenes masacrados en esa casa desocupada, en donde departían más de 20, cuando cuatro encapuchados llegaron y les dispararon de manera indiscriminada.

Su hermana, Johana Benavidez, habló del joven asesinado, que estaba terminando su bachillerato. Toda una vida por delante.

“A él le gustaba mucho el fútbol, a él lo llamaban y le hablaban de fútbol y él era feliz”, indicó la mujer.

Campo Elías, menor de tres hermanos, no sólo pensaba en su sueño de ser futbolista, sino que también se lo enseñaba a varios niños del municipio de Samaniego.

Lo anterior lo hacía, mientras llegaba su oportunidad. Esa, que ya estaba cerca de materializarse.

“Él estaba en una escuela de fútbol de Cali y ya lo habían incluido en un proceso para llevárselo para México a jugar”, afirmó Johana.

Una familia se quedó sin un miembro, una escuela sin su jugador y unos niños sin su entrenador.

“Él era una persona que no se metía con nadie, era estudioso, muy de hogar, no tenía malas compañías; no es justo, no entiendo lo que pasó, él era muy alegre”, agregó su hermana.

Fueron nueve personas en total las asesinadas en Samaniego, ocho de ellas eran jóvenes. Una masacre que debe ser prioridad en el país, pese a otros temas que quieren impulsar.

El Ministerio de Defensa ofreció 200 millones de pesos por información sobre los responsables de este crimen atroz.

LaVibrante.Com